Los mecanismos simples cumplen la ley de conservación de energía, es decir “la energía no se crea ni se destruye, solo se transforma”. En otras palabras, los mecanismos simples son aquellos que transforman una fuerza aplicada en una fuerza resultante, cambiando, a su vez, la magnitud, dirección y longitud de la fuerza.
Algunos ejemplos de Mecanismos Simples:
La rueda: este mecanismo depende de un eje y un soporte para que pueda realizar un movimiento.
Poleas: «La polea es el punto de apoyo de una cuerda que moviéndose se arrolla sobre ella sin dar una vuelta completa» (Hatón de la Goupillière)
lunes, 23 de noviembre de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario